Rostros locales: Aislan Barreal Valdés, cumpliendo mi deber con la nación

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Por Yany Díaz, El Kentubano (Edición 131, julio 2020)

Aislan Barreal Valdés sabe que en su casa lo esperan cuando se encuentra en una misión. Este miembro del US Army siempre lleva en su corazón la imagen de sus pequeños Khloe y Kendrick y de su esposa Ysailis Cruz.

Su familia conoce y valora la importancia de su trabajo, de la profesión que escogió y la misión de defender la libertad de este gran país.

“Yo nací en Belén, en la Habana Vieja, llegué con mi familia a Kentucky en el año 2006, aquí nos recibió el Kentucky Refugee Ministries y nos ayudó, como lo ha hecho con miles de cubanos, a integrarnos en la sociedad”.

¿Cuándo decides ingresar a la vida militar?

“Siempre he querido ser parte de algo importante, de servirle al público. En el 2006 me puse a ver un programa de televisión llamado Banda de hermanos. Me llamó tanto la atención la historia de la 101st Airborne División, que me dije a mi mismo: “un día voy a hacer parte de esa división y obtener el parche de la Streaming Eagle en mi hombro derecho”. Me gusta el respeto y la fraternidad que la infantería en el US Army me ha demostrado.”

La carrera militar es una profesión sacrificada.

“Ser infantero es muy exigente físicamente, en un entrenamiento pasado la última noche uno de mis compañeros se fracturó el tobillo y tuve que cargar con su M240, ametralladora y balas, más el peso que yo llevaba encima porque todavía no habíamos terminado con la misión. No importa que pasé durante el trayecto, lo importante es que completamos la misión y que todos regresemos sanos y salvos. Algunos soldados eligen desarrollar carreras de por vida en el Army. Otros deciden dedicarse a oportunidades en el mundo civil. Cualquiera que sea el camino que escoja su hijo o hija, puede estar seguro de que el U.S. Army apoyará su decisión con programas y orientación que le ayudarán a tener éxito. El entrenamiento y el salario que recibe su joven como soldado son solamente algunas de las maneras en las que el Army los refuerza para su futuro.”

Aislan también lee El Kentubano. En la foto, luego de recibirlo en su misión de Dgibouti, África…

Aislan, ¿de qué te sientes particularmente orgulloso?

“Me siento orgulloso de haber ido a la universidad y haber obtenido un asociado en Justicia Criminal que me abrió más puertas cuando entre al U.S Army. La infantería es un trabajo que no todo el mundo escogería para su profesión, ya que siempre tienes que estar física y mentalmente listo para cualquier cosa que pueda pasar en el mundo.”

¿En qué piensa un soldado cuando está lejos del hogar?

 “Siempre pienso en mi familia, por ejemplo; cuando estuve destinado en África tenía un mural de fotos y dibujos de mis niños para tener un pedacito de su mundo en mi día a día.”

“Nosotros pensamos cada minuto en él, -interviene la esposa-, pero no olvido que está cumpliendo con una misión importante y que es un ejemplo para nuestros hijos. Cuando está con nosotros en casa disfrutamos cada día en familia, como esposa soy paciente y estoy muy orgullosa de él”.