Deporte local: Jesús Ayon, un Sugar King en Louisville-Kentucky

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Por Yany Díaz, El Kentubano, edición 123 octubre 2019

Jesús Ayon conserva en su memoria una parte trascendental del deporte cubano. Será quizás porque su nombre, se encuentra ligado indisolublemente a unos de los equipos más importantes de la Isla: Los Sugars Kings y por transitividad parte de la historia del béisbol mundial.

Corría el año 1954 y un joven Jesús soñaba con ser pelotero en su natal barrio habanero de El Cerro.

“Parte de mi inicio se lo debo a un señor que se llamaba Julio Rojo, que trabajaba como árbitro. Cuando lo conocí, cuando me vio jugar y me motivó a participar en un juego para la selección de figuras para un equipo de alto nivel en el Latino. Julio era una figura de renombre en el béisbol y me vio pichear y me dijo: oye tú tienes muchas condiciones, el lunes hay una selección que van a buscar prospectos y puede llegar lejos. Yo fui ese día temprano, fui el primero en entrar, era una fila grande de muchos jóvenes esperando una oportunidad para brillar, pero Julio confió en mí, en mis aptitudes. Vieron en la prueba que tiraba duro y me firmaron. Yo aún estaba en la categoría juvenil, pero esa fue la oportunidad, el escalón al éxito”.


Integrantes del equipo Sugar King- 1954. Arriba, de izquierda a derecha: Emilio Cueche (lanzador venezolano); Jesús Ayon Brown; Jim Melton (lanzador norteamericano). Abajo, de izquierda a derecha: Bob Ramazori (2da base, italiano); Fermín Guerra (receptor cubano); C.W (coach norteamericano)

Los aficionados que sobrepasan la sexta década de vida difícilmente hayan olvidado la historia de uno de los equipos más importantes del beisbol cubano, quizás el único que al menos anheló la oportunidad de obtener una franquicia en las Ligas Mayores de Estados Unidos.

Cubans Sugar Kings, también conocido como Havana Sugar Kings o Reyes del Azúcar de La Habana, fue un equipo de las Ligas Menores de Béisbol con sede en la capital cubana. El equipo participó en la International League de nivel Triple A desde 1954 hasta 1960 y estaban afiliados a los Cincinnati Reds. Disputaban sus partidos en el Estadio de El Cerro, actual Estadio Latinoamericano.

“Un día Roberto Bobby Maduro, el dueño de la franquicia me vio pichear y me ascendió al equipo. Fue una experiencia que no tengo como explicarte, me siento honrado de haber sido parte de ese equipo. Jugué también en otras Ligas de la Florida y de México.”

¿Qué sucedió entonces cuando en 1959 triunfa la Revolución cubana?

“Yo estaba jugando en México. Decidí regresar a mi país y dedicar mis esfuerzos mis conocimientos a formar figuras nuevas. Sentí satisfacción al hacerlo. Puedo decirte que sentí orgullo al verlos brillar, al ver a un Higinio Vélez jugar, por ejemplo.”

El equipo de los Sugars ganó la Liga en la temporada 1959, en el año de la Revolución cubana que terminó con Fidel Castro en el poder. El 6 de octubre de 1959 los Kings ganaron en La Habana la Pequeña Serie Mundial. La memorable victoria deportiva, quedo apagada cuando el gobierno desapareció el deporte profesional y con ello les arrebató el sueño a los beisbolistas cubanos.

¿Cómo ve usted el béisbol cubano en la actualidad?

“Hay figuras prometedoras, con buenas condiciones y prospectos interesantes con capacidad de brillar. Algunos lo hacen aquí y sigo su carrera. El béisbol necesita de constancia y de disciplina y dedicación como me enseñaron a mí.  Admiro a José “Pito” Abreu, sé que va a llegar lejos.”

Jesús es sin lugar a duda una gloria del deporte y destaca esa humildad en alguien que acumula no solo méritos sino la satisfacción de haber sido parte de la élite del béisbol cubano y porque no, mundial. Vivió por mucho tiempo en México, antes de mudarse definitivamente para Louisville, Kentucky, pero siempre llevando a Cuba y al béisbol en su corazón.

Es un honor tenerlo en nuestra comunidad cubana de Kentucky. ¡Enhorabuena Mr. Sugar King Kentubano!