Deporte local: Alberto Cabrera, jugar al béisbol viene en nuestros genes

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Por Yany Díaz, El Kentubano, edición 122, septiembre 2019

¿Qué cubano no conoce de pelota? Es esta la primera interrogante que me lanza mi entrevistado. Alberto Cabrera Aguilar no conoce de cansancio. Pocas personas tienen la capacidad de desarrollar su verdadera pasión después de 12 horas de trabajo, cuando al terminar su jornada sale a arbitrar los juegos de la Liga en la que participa.

“Mis primeros recuerdos son del barrio, cuando era niño, los muchachos nos poníamos en una esquina a jugar pelota. Al principio había recursos, pelotas y demás, luego como buenos cubanos jugábamos con pelotas de esparadrapo o lo que hubiese. Mi padre fue el que me apoyó y motivó a que jugara y practicara deportes. Estuve en el área especial de Béisbol.

¿A quién admirabas en el béisbol cubano?

“Como buen zurdo admiraba a Antonio Muñoz “El Gigante del Escambray”. Fue mi referente y me fascinaba verlo jugar. Me gustaba la posición de primera base inspirado en él, fue mi ídolo.”

¿Cuándo surge el interés por retomar el deporte?

“Yo llegué a Estados Unidos a través del sorteo en marzo del 2001 y en abril vine para Louisville. La comunidad latina, la cubana, era incipiente. Yo no tenía familia. Los cubanos nos juntábamos en la escuela cerca del parque Iroquois los fines de semana y jugábamos pelota. No había aún equipo oficial. Luego me entero que había una liga en la ciudad y quise asociarme a esa liga llamada Kentuckiana Baseball Asociation. En esta liga hay varios equipos, de 18 años o más. El único requisito es tener interés en jugar y es un proyecto que tiene gran demanda. Yo creo que es de las mejores propuestas deportivas tanto para nuevas como mayores generaciones. Pueden entrar a la página de Facebook o buscarla en internet, es una excelente manera de recreación sana.”

Alberto, usted también juega béisbol, pero también se desempeña como árbitro. ¿Cuál considera más difícil?

“Arbitrar, sin lugar a dudas. Me pongo en la piel como jugador, pero a la vez como árbitro debo velar porque sea un juego limpio y justo. Me gustaría poder ayudar a otros cubanos a que puedan arbitrar juegos, se necesita el dominio del inglés y hacer una prueba, pero se puede lograr.”

¿Qué disfrutas realmente en el terreno de juego?

“Yo disfruto cuando estoy arbitrando porque los niños se encuentran motivados y desarrollan potencialidades. El béisbol enseña disciplina, constancia y requiere energía. Yo creo como árbitro, como jugador, que mi recomendación para los padres es que apoyen a sus hijos y los lleven a practicar. Es un esfuerzo encomiable, es cierto, pero combate la obesidad, los niños son capaces de interactuar con otros lejos de las tecnologías. Quizás en ese campo puede estar algunas de las figuras que hoy admiro como Yasiel Puig, Aroldis Chapman o pueden llegar a ser tan buenos como lo fue el Duque Hernández.

Yo veo a diario buenos prospectos y mi recomendación es que el primer impulso está en la casa, en la motivación de la familia, por eso les recomiendo que no los priven de crecer como lo hicieron ustedes cubanos o como yo, no olvidemos nuestras raíces. Creo que esa pasión por el béisbol viene en nuestros genes.”